La “Aventura de ser Maestro” viene a ponernos en perspectiva muchas situaciones por las cuales hemos pasado desde el inicio de nuestro trabajo como maestros, las medidas que tomamos y como estamos actualmente. Me vi reflejada en la mayoría de las anécdotas de los compañeros de grupo.
Me inicie en este trabajo de igual forma que muchos, experimentado, por ensayo y error, así aprendí algunas maneras de enseñar y que me entiendan. Pero previo a esto, las primeras veces, me invadía la ansiedad de que no se me note lo nerviosa que estaba, que lo planeado logre verlo en el tiempo estipulado y no antes, etc. Con el paso del tiempo vas tomando la confianza y la seguridad para entrar al salón sin miedo y desarrollar tu clase profesionalmente y aun equivocándote tener el valor de reconocerlo y reírte con tus alumnos de la burrada que hizo la maestra. La escuela y la enseñanza es una aventura cada día, principalmente por que también nosotros aprendemos, y lo hacemos de los alumnos. A mi me gusta propiciar un ambiente positivo en el salón, que sean verdaderos compañeros, que no marginen a nadie, por el contrario el que no se pueda integrar lo ayuden o le faciliten el proceso. Todos necesitamos ayuda. Nosotros necesitamos ayuda, en el quehacer diario como profesores, es urgente asesorarse con los de más experiencia, exponer dudas, pedir consejos; con esto no quedamos expuestos a criticas, por el contrario demostramos nuestra humildad y el valor de admitir nuestras carencias pero al mismo tiempo el deseo de enfrentar el problema y hallar una solución. Sobre todo cuando nos enfrentamos al reto de poner disciplina en el aula, que actitudes tomar, si seremos intransigentes, indulgentes o simplemente objetivos. Yo siempre trato de mantenerme objetiva y tolerante, aunque en ocasiones puedo ser muy condescendiente, pero trabajo en mejorar esta parte.
La siguiente dificultad es la homogeneidad académica de un grupo, es inexistente. Son realmente contados los alumnos que llegan con un buen nivel de estudios, el resto carecen de tantas cosas, sin embargo, la tarea aquí es emparejar al grupo lo mas que se pueda, no podemos ir a paso veloz y dejar regados a los chicos(as) que no pueden seguirnos el paso, seria egoísta, hay que darnos el tiempo y armar un plan para lograr esta meta. Nunca hay que rendirse, hay que continuar con ésta labor sin tregua, sólo así estaremos mas cerca para hacer la diferencia y acercarnos al perfil del docente. No dejando de disfrutar nuestro trabajo y vivir al máximo cada una las satisfacciones que nos deja.
Me inicie en este trabajo de igual forma que muchos, experimentado, por ensayo y error, así aprendí algunas maneras de enseñar y que me entiendan. Pero previo a esto, las primeras veces, me invadía la ansiedad de que no se me note lo nerviosa que estaba, que lo planeado logre verlo en el tiempo estipulado y no antes, etc. Con el paso del tiempo vas tomando la confianza y la seguridad para entrar al salón sin miedo y desarrollar tu clase profesionalmente y aun equivocándote tener el valor de reconocerlo y reírte con tus alumnos de la burrada que hizo la maestra. La escuela y la enseñanza es una aventura cada día, principalmente por que también nosotros aprendemos, y lo hacemos de los alumnos. A mi me gusta propiciar un ambiente positivo en el salón, que sean verdaderos compañeros, que no marginen a nadie, por el contrario el que no se pueda integrar lo ayuden o le faciliten el proceso. Todos necesitamos ayuda. Nosotros necesitamos ayuda, en el quehacer diario como profesores, es urgente asesorarse con los de más experiencia, exponer dudas, pedir consejos; con esto no quedamos expuestos a criticas, por el contrario demostramos nuestra humildad y el valor de admitir nuestras carencias pero al mismo tiempo el deseo de enfrentar el problema y hallar una solución. Sobre todo cuando nos enfrentamos al reto de poner disciplina en el aula, que actitudes tomar, si seremos intransigentes, indulgentes o simplemente objetivos. Yo siempre trato de mantenerme objetiva y tolerante, aunque en ocasiones puedo ser muy condescendiente, pero trabajo en mejorar esta parte.
La siguiente dificultad es la homogeneidad académica de un grupo, es inexistente. Son realmente contados los alumnos que llegan con un buen nivel de estudios, el resto carecen de tantas cosas, sin embargo, la tarea aquí es emparejar al grupo lo mas que se pueda, no podemos ir a paso veloz y dejar regados a los chicos(as) que no pueden seguirnos el paso, seria egoísta, hay que darnos el tiempo y armar un plan para lograr esta meta. Nunca hay que rendirse, hay que continuar con ésta labor sin tregua, sólo así estaremos mas cerca para hacer la diferencia y acercarnos al perfil del docente. No dejando de disfrutar nuestro trabajo y vivir al máximo cada una las satisfacciones que nos deja.


1 comentario:
¡Buenas noches! Yolanda, Antes que nada te mando un saludo cordial gracias por tus comentarios son motívante y coincide con gran similitud con el mío, primero felicidades tu Blog esta precioso, de muy buena calidad y contenido efectivamente estamos, en esta especialización, para mejorar y llenar los vacios que de repente encontramos en nuestra práctica docente, pues a pesar de todas las satisfacciones, estoy consciente de que me falta mucho por aprender.
Saludos Alma Rosa.
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